Reseña del "II Encuentro del Psicoanálisis con la Historia y la Cultura". Por Christian Gómez


Actividad organizada por la Asociación de Psicoanálisis de Misiones, realizada el 25 de Marzo del 2011 en La Alianza Francesa (Posadas, Misiones).
Fotos cortesía de Luis Tejeda
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Reseña.

II Encuentro del Psicoanálisis con la Historia y la Cultura.


Los síntomas de la cultura: insistencia del quien soy?
-consumos, adicciones, cuerpos, identidades-


Por Christian Gómez


La decisión es clara: la extimidad de Garma se resuelve en legitimidad, la de Béla Székely en una exclusión protegida, la de Oscar Masotta en una ubicuidad similar a la de Jorge Luis Borges.
Pero lo que importa es que el psicoanálisis en la Argentina transita por el nombre de Ángel Garma, Béla Szekely y Oscar Masotta.


Germán García. “Oscar Masotta, el hombre sin atributos”. En El psicoanálisis y los debates culturales



El día viernes 25 de marzo, en la ciudad de Posadas, se llevó a cabo el II Encuentro del psicoanálisis con la historia y la cultura. El evento fue organizado por la Asociación de Psicoanálisis de Misiones y contó con la presencia de miembros de otras instituciones convocantes al Encuentro: la Asociación de Psicoanálisis de La Plata (A.P.L.P.), Asociación Psicoanalítica Paraguaya Arandú (A.P.P.A.), Casa del Psicoanálisis Sigmund Freud en Paraguay y Biblioteca Analítica Corrientes (B.A.C.).

Se constituyó un mesa con trabajos expuestos por Ariel Delgado (Casa del Psicoanálisis), Ofelia Martínez (A.P.P.A.), Germán Schwindt (A.P.L.P.) y Julieta Ríos (A.P.M.) a la cual siguió una intervención de Enrique Acuña cuyo título fue “Lacan versus el extremismo nominalista”.


Insistencia del ¿quien soy?


Ariel Delgado, a partir de un trabajo titulado Entre el ser & la nada: una lógica identitaria, siguió la propuesta de Jacques-Alain Miller de la inconcistencia del Otro como fallas en la identidad en oposición a los fenómenos identitarios contemporáneos. En una época donde los semblantes de la cultura develan en carne viva su forma agujereada, planteó, se trata desde el psicoanálisis de subir la apuesta por una clínica de lo real en juego en una experiencia que apunta al corazón del ser, hecho de falta.

Ofelia Martínez, tituló su intervención Arasunú yvyrá rogué apytépe (El trueno entre las hojas), propuso una lectura de Augusto Roa Bastos en tanto “realista social” (tal como se nombraba) y crítico observador del Paraguay de la civilización. La realidad sociopolítica abordada en los textos del escritor paraguayo mas reconocido, según la autora, es leída no sin Sigmund Freud y la singular relación entre memoria y olvido que propone el psicoanálisis.
Posibilidad de escapar a la repetición pero también ocasión para tomar partido en el presente y plantear la política del cambio como un modo de leer los síntomas del Paraguay actual.

Germán Schwindt tituló a su ponencia El normal medicado. Del placebo a los quitapenas y pasando por las drogas lícitas, las sustancias llamadas medicamentos se proponen en tanto obturan el malestar en la cultura del sujeto moderno. Se trata de procedimientos que pretenden también opacar el inconsciente. Sin embargo, la falla en el saber (falla epístemo-somática tal como propone Jacques Lacan) que algunos llaman psicosomática supone un saber rechazado como una parte del organismo real sin cuerpo simbólico. El medicamento supone una cierta fé en el signo orgánico mas que la creencia en el inconsciente.

Por último Julieta Ríos, Las adicciones: entre vínculo social y malestar en al cultura, planteó que, en tiempos de unificación de los goces a partir de una alianza entre capitalismo, mercado y ciencia y donde las políticas de estado acatan también el mismo rumbo, el psicoanálisis juega su partida en función de la introducción de la singularidad del sujeto en una desconeccíón del nombre social (adicto) para articularse a una cadena significante que lo conecta al Otro del inconsciente. La operación del farmakón (remedio-veneno a la vez) propuesta por S. Le Poulichet es leída a partir de la diferenciación establecida por Freud entre droga y tóxico. dónde la droga es mas bien aquello que puede, fallidamente, neutralizar lo tóxico de la sexualidad.




Lacan versus el extremismo nominalista


Al final de esta mesda debate, fue la intervención de Enrique Acuña que se refirió a la extimidad del inconciente como lugar íntimo que puede a la vez volverse extraño. A partir de los dullars –lesionados de guerra- descriptos por Bíon y que Lacan retoma en su texto “La psiquiatría inglesa y la guerra” explica la identificación de los yoes por una identidad común, horizontal de los miembros de un mismo grupo a partir de un rasgo compartido. Luego existe otra alienación a un rasgo parcial que los liga al líder (identificación vertical). Entre ambas se hace el grupo o la masa, siendo lo que desestabiliza esa red identificatoria el plano de lo singular como una excepción a la norma que sale del paradigma compartido.


Los padres que nombran
Los fenómenos contemporáneos de identidad (tribus urbanas por ejemplo) se organizan a partir de un nombre del “otro social” que bautiza a quien se identifica a ese rasgo y adquiere un nombre común. Este fenómeno muestra que hay “padres” –cualquier cosa válida que predique algo sobre alguien- que nombran, en plural y en minúscula. Esto no esta necesariamente referido al singular del Edipo freudiano o el Nombre-del-Padre como significante en lo simbólico que otorga un significado al sujeto. Pero el agente puede ser cualquier cosa: un resto social (la basura como crack) está nombrando en tanto hay quienes se juntan alrededor de esa práctica repetida y cotidiana para lograr su goce y se nombran por ese objeto de consumo. De modo que los nombres son dados por padres muy distintos al punto de que el relativismo social es referido a esta polisemia.



La técnica y las ficciones jurídicas
Se trata de observar, dice Enrique Acuña, en nuestra época como son afectados los cuerpos por las palabras. Distingue a partir de esta afirmación lo contemporáneo de la época de Freud de la cual ha quedado (J-A. Miller) el síntoma como núcleo que se repite.
La época no es freudiana en tanto la práctica cotidiana de un goce conduce a un nombre y donde por ende ya no es la tradición filosófica o familiar la que estipula las normas de lo cotidiano. Por lo tanto se ha ampliado la cotidianeidad en tanto se trata de un tiempo en donde hay la posibilidad de decir todo y supuestamente, la falacia que se puede gozar de todo.

El problema es pensar qué factor o factores intervienen en la transformación de lo cotidiano entre nuestra contemporaneidad y la de Freud. Se trata, propone Enrique Acuña, de los efectos de los objetos técnicos producidos por la ciencia y de las ficciones jurídicas vía la hegemonía del contrato ya no social sino particular. Ejemplos de esto son los objetos para llevar hoy accesibles para todo el mundo y por el lado del contrato la ley de unión civil que implica transformaciones en, por ejemplo, el concepto de familia.
Hay, entonces, objetos ilimitados pero son también ilimitadas las posibilidades de nombrar una práctica de goce vía el contrato ilimitado, infinito, que abre demasiadas demandas sin decidir un deseo.

Atento a estas transformaciones, Lacan paso de considerar al padre como lo simbólico del nombre que ordena la estructura para, a partir de su pluralización, plantear que cualquier cosa puede servir para nombrar y ese es el rasgo que hace que esta época no sea la freudiana. Se trata, en lo social, de los pequeños otros que nombran.



Los nombres inconscientes
Ahora bien, sobre el final de su exposición distinguió Enrique Acuña los nombres del sintoma que son efecto de la identificación parcial a la significación del otro social de los nombres que se hacen con un síntoma que son del Otro, ahora con mayúsculas, y que responden mas bien a un conflicto que se anuda al síntoma como algo rechazado que retorna. La experiencia analítica supone lo singular como “exemplum” (G. Agamben) que vale para solo ese caso y que refiere a un nombre inconsciente, que pasa a funcionar como nuevo paradigma, que no es una norma social, solo para ese sujeto. Alguien puede nombrarse según un rasgo de su vida cotidiana (ama de casa, albañil o consumidor de drogas) que ha aceptado pasivamente en tanto viene del otro o bien hacerse por su nombre del síntoma que toca su deseo, equivocado tal vez pero decidido a tocar la falta en ser.-


APM: Apertura ciclo 2011


Asociación de Psicoanálisis de Misiones


Invita


Apertura del ciclo 2011



El programa del Psicoanálisis

-orientaciones: entre la clase y el caso-



MIERCOLES 30 DE MARZO



20 hs.
Inscripciones


20,30 hs.
Actualidad de la clínica diferencial
Participan: Julieta Ríos-Lorena Danieluk
Interlocutor: Rodrigo Cibils


21,30 hs.
Síntoma e identificación
por Christian Gómez
Interlocutor: Claudia Espínola



ENTRADA LIBRE Y GRATUITA



Sede de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones

Tres de Febrero 1814. Piso 1º A - Posadas


Informes:

Tel.: (03752) 15 82 71 89 // e-mail: apm_posadas@hotmail.com


Programa del "II Encuentro de Psicoanálisis con la Historia y la Cultura"


ASOCIACION DE PSICOANALIS DE MISIONES

SEGUNDO ENCUENTRO DEL PSICOANÁLISIS
CON LA HISTORIA Y LA CULTURA



LOS SINTOMAS DE LA CULTURA:

Insistencias del ¿quién soy?

-consumos, adicciones, cuerpos, identidades-



PROGRAMA:


14,30 hs. Inscripciones

15 hs. Mesa redonda:

* Las adicciones: entre vínculo social y malestar en la cultura
por Julieta Ríos (Asociación de Psicoanálisis de Misiones)
* Arasunú ybyrá rogué apytepe -el trueno entre las hojas-
por Ofelia Martínez. (Asociación Psicoanalítica Paraguaya Arandú)
* Entre el ser y la nada. Una lógica identitaria
por Ximena Gil Garro y col. (Casa del Psicoanálisis Sigmund Freud de Paraguay)
* El normal medicado
por Germán Schwindt (Asociación de Psicoanálisis de La Plata)
Interlocutor: Christian Gómez(A.P.M.)

16 hs. Conversación

16,30 hs. Intervención de Enrique Acuña: (Centro Descartes , E.O,L; IOM, Buenos Aires)
Lacan versus el extremismo nominalista
Interlocutor: Mara Vascchetta (A.P.P.A.)

17,30 hs. Conversación

18 hs. Cocktail y anuncio del próximo Encuentro


Convocan:
Asociación de Psicoanálisis de Misiones (APM)
Asociación Psicoanalítica Paraguaya Arandú (APPA)
Casa del Psicoanálisis Sigmund Freud en Paraguay
Biblioteca Analítica Corrientes (BAC)
Asociación de Psicoanálisis de la Plata (APLP)


Auspicia:
Instituto Oscar Masotta (Delegación Posadas)


Viernes 25 de marzo - 15 hs.

Alianza Francesa

Rivadavia Nº 316 -entre Santa Fe y Belgrano (Ciudad de Posadas)

Informes:
(03752) 15 82 71 89 // apm_posadas@hotmail.com


Reportaje a Enrique Acuña en el diario EL TERRITORIO - Posadas, Misiones; Sábado 26 de marzo 2011


Sábado 26 Marzo de 2011


Entre los conflictos sociales y las historias individuales

El psicoanalista y escritor Enrique Acuña vino a abrir ciclos de dos instituciones locales. Habla del malestar de la cultura de este tiempo.

Posadas. Enrique Acuña es psicoanalista y escritor, se encarga, entre sus tareas habituales, de hacerse cargo de la responsabilidad que conlleva ser director de enseñanzas de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata; de su imaginario y bagaje partió “Resonancia y Silencio-Psicoanálisis y otras poéticas”, entre muchos otros textos de cabecera del psicoanálisis, arte y cultura. Un hombre que incursiona en el género literario con cuentos, novela y poesía, además de aportar trabajos como guionista cinematográfico. Llegó en el vuelo de la mañana de ayer, vino una vez más a la región. En esta ocasión para a abrir los ciclos que dan cuenta en Posadas del Segundo Encuentro de Psicoanálisis con la Historia y la Cultura que reúne a psicoanalistas de Asunción, Encarnación, Corrientes, Buenos Aires, La Plata y Posadas y el Seminario clínico “Del sueño al síntoma-vías de acceso al inconciente”, con su clase inaugural argumentando sobre El inconciente siglo XXI, con epicentro en la Alianza Francesa y en la sala Maruja Ledesma del Museo Juan Yaparí. Culminan hoy comprometiendo la unión del Instituto Oscar Masotta Posadas y la Asociación de Psicoanálisis de Misiones (APM).
Mediante una serie de envíos, bajo la forma de pre-textos (el lector puede hallarlos en www.apm-blog.blogspot.com), psicoanalistas de las instituciones convocantes adelantaron las diversas problemáticas a abordar, invitando a la lectura primero y la conversación después, en el momento del encuentro. “Enrique Acuña plantea, en relación a la temática de este segundo encuentro el malestar actual en la cultura, a partir de la tensión entre la ciencia, las humanidades y el psicoanálisis en tanto tres maneras de tratar dicho malestar, pero que tienen efectos diferentes. Mientras la ciencia a partir de la técnica conduce a una realidad utilitaria, las disciplinas humanísticas son el campo fértil para los nuevos síntomas, la experiencia del psicoanálisis conduce a un saber nuevo para cada quien ligado no ya a los objetos de la ciencia sino a su deseo” explicó Christián Gómez, psicoanalista posadeño miembro de ambas instituciones.
En el transcurso de las jornadas de trabajo hubo lugar también para pensar, desde el psicoanálisis y su modo de tratarlos, “los síntomas que aquejan a quienes viven en lo contemporáneo de una época caracterizada por la caída de los grandes relatos emancipadores”.
En definitiva, las problemáticas que dominan estas dobles aperturas, podrían ser resumidas en “los tratamientos del cuerpo en una dependencia confortable del medicamento, el deseo de nada y sus no tan nuevos nombres como el par anorexia-bulimia, la construcción de la figura del adicto como signo de estos tiempos y la proliferación de identidades sociales que dan al individuo modos de pertenencia aunque sin la solidez de otros tiempos”.
Acuña, antes de abordar su avión a Posadas escribirá escuetamente, “este fin de semana se realiza en Posadas un Seminario Clínico y un Encuentro de Psicoanálisis con la Historia y la Cultura. Es un debate sobre temas ligados a conflictos sociales y las historias individuales”.
Disparadores y respuestas de Enrique Acuña, relacionado al mejunje planteado.


ENTREVISTA:


* Nombres
Se trata de observar en nuestra época cómo son afectados los cuerpos por las palabras, los nombres, o como se dice, “las etiquetas”. Alguien se puede nombrar a sí mismo por su modo de vida cotidiano: ama de casa, albañil o consumidor de drogas.

Van surgiendo así nuevas formas de decirse “yo soy esto, o aquello” según lo que el mercado ofrece para el consumidor. Creando falsas identidades se organizan tribus urbanas: el consumidor de internet, el de las pastillas, el del sexo, etc. En ese movimiento captamos que de “la gente” puede surgir alguien que esta pensando en su propia historia mas íntima; eso es el inconsciente y es lo que debe hablar.


* Técnicas
Este nuevo siglo es rico en avances de la ciencia. Gracias a internet uno puede estar comunicado y hablar en forma simultánea con otra persona en la gran aldea global.

La globalización puede ser económica, y arrasar con el capital a los países mas débiles o puede ser cultural y de esas importaciones se aprende algo. En el campo juridico, el derecho permite nuevos nombres al ofrecer el derecho a las minorias sexuales, étnicas, de genero. Hay nuevas formas del contrato civil, como las uniones del mismo sexo, que generan nuevas formas de la familia y de lo que es un padre..


* Globalización
Definimos entonces la cultura como globalizada, universal, de derechos para todos; pero con un malestar que se manifiesta en las protestas particulares. Observen por ejemplo, los alaridos nacionalistas del “ser nacional”. Eso viene bien al relativismo cultural propio del pensamiento posmoderno, donde cada pueblo tiene su propio libro de creencias para vivir.


* Inconscientes
Entre estas dos tendencias sociales, una que es para todos y otra que retorna al pequeño grupo, hay una tercera interesante, que es dejar que cada uno tome la palabra, diga su identidad, quiebre sus identificaciones y finalmente sepa quien es en otro sentido.

Este método lo inventa Freud en Viena hace cien años, pero sigue teniendo eficacia en el siglo XXI porque es el lenguaje el que crea la realidad y no los medios de comunicación aunque lo intenten….

Entonces ya no hay, como hace cien años, un Padre de la tradición (de familia, de la iglesia o de la ciencia) que nombre bien el deseo de los sujetos inconscientes. De ahí el recurso a la palabra de nuevo.


* Psicoanálisis
El psicoanálisis supone la existencia de un Otro que no soy yo, sin embargo está en mi. Un extranjero interior que resulta inquietante por eso se alivia la angustia al ser alguien escuchado. Esos pensamientos intimos comparados con los ideales sociales generan conflictos.


* Casos
Un joven me decía que sacaba mas placer en la conversación por chat en Internet que en su vida cotidiana. Hace una adicción a esa práctica de goce. Después de adorar a una chica por la pantalla, se encuentra en la vida real y se decepciona. Recurre entonces a la masturbación con la única mujer que amó. Luego, sus padres entran en una crisis de autoridad y se marcha de la casa. Despojado, sin internet y solo, encuentra una mujer real. Esa experiencia se vuelve un síntoma que es relatada al analista y cede su angustia…


* Futuro
Este nuevo siglo de libertad ante “la caida de los dioses” como decia Nietzche, permite que los nombres se repartan otra vez, el asunto es saber quien es “el Padre” que nombra, dando etiquetas. A veces es preferible que sea el inconsciente de cada uno y no el caos social.-.


El perfil
• Dr. Enrique Acuña
Director Delegación Posadas del Insituto Oscar Masotta.
Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, de la Escuela de la Orientación Lacaniana y del Centro Descartes (Buenos Aires).
Director de enseñanzas de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata.



» Link al artículo: http://www.territoriodigital.com/nota2.aspx?c=4418646037100140



Pre-textos preparatorios... - "Del malestar en la cultura al discurso del inconsciente como tratamiento posible" - Por Lorena Danieluk


Pre-textos preparatorios

Hacia el II Encuentro de Psicoanalisis con la Historia y la cultura

LOS SINTOMAS DE LA CULTURA:
Insistencia del ¿quien soy?
-consumos, adicciones, cuerpos, identidades-


Misiones, Posadas, 25 de marzo, 15 hs. (Alianza Francesa).



Es evidente que en la actualidad asistimos a una fragmentación del organismo en pro del avance de la ciencia vía la técnica que sirve a tales efectos. Cuestión planteada por Jacques Lacan en Psicoanálisis y medicina donde llama la atención sobre los efectos de la técnica en la figura del médico. El goce hace de un organismo un cuerpo hecho para gozar.

De esto trata esta contribución al foro de pre-textos hecha por Lorena Danieluk (Asociación de Psicoanálisis de Misiones) quien parte de una lectura atenta a importantes aseveraciones de Sigmund Freud en El Malestar en la cultura de las cuales Lorena extrae consecuencias: un efecto, que llama bucle, que produce la cultura y que lleva a buscar curas para los males por ella provocados y que en estos tiempos toman la forma de curas milagrosas en consonancia con la pasión por la novedad y los efectos efímeros.

El psicoanálisis, que también es un efecto de la misma cultura, interpela al cuerpo en tanto mediatizado por el inconciente, lo cual conduce no ya a supuestas soluciones pret-a-porte sino al encuentro singular con un cuerpo afectado por el lenguaje.

Christian Gómez



Del malestar en la cultura al discurso del inconsciente como tratamiento posible


“…gran parte de la culpa por nuestra miseria la tiene lo que se llama nuestra cultura (…)

comoquiera que se defina el concepto de cultura, es indudable que todo aquello con lo cual intentamos protegernos de la amenaza que acecha desde las fuentes del sufrimiento pertenece, justamente, a esa misma cultura…”

S. Freud, El malestar en la cultura 1929-1930. Pág.85


Interesante propuesta la freudiana. Intenta aquí mostrar de que manera los progresos técnicos científicos, muchas veces añorados, no producen la felicidad o dicha que se espera, sino más bien, al modo de un efecto “bucle”, la cultura debe generar ofertas nuevas que traten de capturar el malestar que introducen esos progresos técnicos por ella generados.

Plantea allí como novedosa la comunicación telefónica, y el modo en que este artefacto tecnológico permite sortear distancias y tiempos. No obstante esa comunicación no hubiera sido imperiosa si no hubiera existido, en primera instancia, la propuesta de que el hijo abandone el hogar paterno.

Freud enseña muy bien, que el programa de la cultura y el programa del principio del placer tienen puntos de encuentro.

La cultura es responsable por la renuncia pulsional que le solicita al individuo y esto casi nunca es sin consecuencias.

Cuestión que le permite reflexionar a Freud respecto los ideales que se proponen como bien – estar y de que manera el sujeto sólo puede identificar este último por el contraste y la diferencia, es decir no identifica la dicha si no ha pasado por el malestar.

Y como si esto fuera poco, plantea un sentimiento inconsciente de culpa, que va desgranando entre otros términos que le son afines, tales como superyó, conciencia moral, sentimiento de culpa, necesidad de castigo, arrepentimiento, pulsión de agresión y de autoaniquilamiento, como cuestiones que se ubican como causa y a la vez como efecto de ese mal – estar en la cultura.

¿Existe entonces el pretendido bienestar?.

Esta mesa de trabajo dónde se proponen cuestiones actuales tales como, identidades, consumos, adicciones, cuerpo, en dónde insiste la pregunta por el ¿quién soy?; son sin lugar a dudas una lectura de los modos actuales de presentación en la clínica. Lo interesante de esto es que, siguiendo a Freud podemos decir que son a la vez modos que la cultura misma ha producido, para lo cual propone también curas mágicas.

Se puede hipotetizar que allí donde los slogans culturales proponen prácticas que valen por su eficacia y resultado, además de la ligereza supuesta en la que todo es posible de ser conseguido – desde un delivery de comida hasta un niño de probeta – señalan, para quien pueda leer o interpretar, la inconsistencia de dicha empresa y el malestar entonces del sujeto, como modo de respuesta a los discursos que se le imponen como totalizadores - globalizadores y express.

El psicoanálisis, también como producto cultural, propone albergar el elemento segregado por la ciencia: el sujeto. Aquí la apuesta se propone ya no en torno a los ideales sociales y culturales sino a la posibilidad de un recorrido diferente para cada quien, en donde en tensión y contraste con otras practicas psicoterapéuticas que apuntaladas en la sugestión promulgan un saber hacer sobre ese malestar; el oriente del psicoanálisis será más bien encontrarse con lo que no se sabe, con lo que no se ha dicho aún – el inconsciente-.

Aprovechando una de las temáticas que se pondrán en juego en la mesa de trabajo. Comento algunas cuestiones que he podido investigar, en este caso en relación al cuerpo. Investigación que se enmarca en el modulo: Actualidad de la clínica, respuestas a lo contemporáneo de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones.

Es muy interesante hablar del cuerpo en psicoanálisis, dado que podríamos decir que Freud se introduce al psicoanálisis de la mano del cuerpo, en tanto su ingreso al descubrimiento analítico es por medio de los fenómenos conversivos que presenta la histeria. Pero hay que destacar que Freud subvierte la relación que había en la época entre el alma o la psique y el cuerpo.

Freud afirma que hay entre lo corporal y lo anímico un ida y vuelta, por nombrarlo de alguna manera. Para la medicina se trata de la existencia de un cuerpo orgánico, un organismo, mientras que para el psicoanálisis se trata de un cuerpo erógeno, de un cuerpo que goza, que es capaz de satisfacción.

Enrique. Acuña, en su artículo “Hecho para gozar – El cuerpo escrito en Anais Nin–“*, va a decir que hay por lo menos dos cuerpos, uno puro organismo biológico, y otro segundo, resultado de la incorporación del lenguaje. El significante se incorpora y transforma ese cuerpo en un cuerpo que habla, pero no todo es absorbido por el significante. Esta falla es una norma para entrar en lo viviente. En esa captación se efectúa una negativización del organismo y una positivización del cuerpo como disponible para gozar. Entonces el encuentro del organismo con el lenguaje es el encuentro del organismo con la libido.

Para Freud, el inconsciente oficia de puente, conector entre lo somático y lo psíquico, el cuerpo no es un portador de sentido propio – como muchas veces lo creen algunos discursos sugestivos y psicoterapéuticos - y tampoco el psiquismo interviene directamente sobre el organismo. El discurso del inconsciente, va a impedir que haya una interpretación universal de los síntomas, por ejemplo. Un síntoma conversivo deberá de ingresar en un relato que valdrá para ese y no para otros.

El cuerpo orgánico es tomado por el lenguaje y eso tiene efectos. No sólo permite que se constituya como imagen, sino que lo significa y a la vez lo fragmenta.

Entonces según cómo concibamos al cuerpo es el modo en el que vamos a intervenir sobre el. Cuestión que reaviva el actual y viejo debate entre psicoanálisis y psicoterapia.-

Lorena Danieluk