PROGRAMA del III Encuentro del Psicoanálisis con la Historia y la Cultura



III Encuentro del Psicoanálisis con la Historia y la Cultura

EL SÍNTOMA DE CADA UNO EN LA CULTURA GLOBALIZADA


16 y 17 de septiembre, 2011

Alianza Francesa de Asunción, Paraguay



>> Viernes 16 <<


18:00 - 18:15

Presentación:

Enrique Acuña (APLP, Argentina); Christian Gómez (APM, Argentina) y Mara Vacchetta (APP Arandu, Paraguay)



18:15 -19:45

Mesa 1.

Coordinación: Lidia Saggia
El psicoanálisis entre lo público y lo privado. Lorena Danieluk (Argentina)
El Malestar en la Cultura. Alvaro Porley (Paraguay)
Psicoanálisis: Historia y Política. Rodrigo Cibils (Argentina)



19:45 -20:00

Discusión


20:00 - 20:15

Coffee Break


20:15 - 21:15

Mesa 2.

Coordina: Hugo Espínola
El chiste político y los políticos paraguayos. Melissa Duré y Diosnel Martínez (Paraguay)
Hermanos soberanos de la Libertad. Mara Vacchetta (Paraguay)



21:15 – 21:30

Discusión



>> Sábado 17 <<


10:00 – 11:00

La Angustia Social y el Síntoma en el Diván. Enrique Acuña (Argentina)


11:00 – 12:30

Mesa 3.

Coordina: Jose Ricardo Coppani
Los nombres del otro no son del Otro. Christian Gómez (Argentina)
Los códigos posmodernos del Malestar y la Violencia en las escuelas. Diana S. Lesme(Paraguay)
Subjetividad y acelerada urbanización en Encarnación. Dolly Sosa. (Paraguay)



12:30 – 12:45

Debate


12:45 – 14:00

Receso para almuerzo


14:00 – 14:15

Presentación de la revista Nº 2 de Ágape Psicoanalítico Paraguayo
Discurso Psicoanalítico, discurso jurídico. José Caballero (Paraguay)



14:15-14:30

Se declara Socias Honorarias de APP-Arandu a:
- La directora de la Alianza Francesa Natalie Lacoste.
- La agregara cultural de la Embajada Argentina, Natalia Acevedo



14:30

Entrega de certificados



Invitación: III Encuentro de Psicoanálisis con la Historia y la Cultura



Comentario de la 4º Clase del Curso anual “Los nombres del otro no son del Otro, síntoma e identificación en la experiencia analítica”

Curso anual “Los nombres del otro no son del Otro, síntoma e identificación en la experiencia analítica”

Dictado por Christian Gómez

4º Clase

Comentario: Fernando Kluge

En la continuación del curso anual “Los nombres del otro no son del Otro –síntoma e identificación en la experiencia analítica-" y para la cuarta clase realizada el 27 de julio del 2011, C. Gómez retomó a partir del debate identidad-identificación. Entonces desde el eje de ¿Qué es la identidad? o ¿Cómo se construye la identidad? Gómez articulo la clase a partir de la lectura de “La construcción social de que” de Ian Hacking, exponente canadiense de la filosofía analítica (discurso que interviene sobre alguno fundamentos de la filosofía y la ciencia) que cuestiona el abuso del término “construcción” en las ciencias sociales. Si se parte de la idea de que la identidad es un nombre del otro imaginario, se puede preguntar, si esta identidad es solo una construcción social (o cultural, según Alejandro Grimson en el texto “Los límites de la cultura”) ¿Cómo puede dar lugar a identidades tan fijas?. La cuestión que se plantea Hacking es el por qué las ciencias sociales en el siglo XX han dado lugar a la doctrina del constructivismo, la cual establece que todo es construido. Este autor, situó C. Gómez, no rechaza el término “construcción” ni el término “social” sino que cuestiona el “que”. En el lugar que corresponde a ese “que” Hacking coloca una X (que en lógica corresponde a una variable), o sea que en la X puede ir cualquier cosa, como construida (ejemplo: la mujer zulú refugiada). Hacking muestra cómo el feminismo ha tomado el constructivismo para la discusión sobre el género, entonces si éste es construido socialmente, es contingente o sea podría no haber existido. Entonces, C. Gómez, retomó el planteo aristotélico de la contingencia como lo opuesto a lo necesario, ambos excluyentes entre sí. Contingencia seria lo no inevitable, algo podría no existir. Así los constructivistas dice que incluso la ciencia sería una construcción. Pero el problema que se plantea es si un hecho es contingente o está en la naturaleza. En otras palabras ahí tenemos, puntuó Gómez, Platón – Aristóteles o Heráclito – Parménides.
Hacking califica este debate como una “guerra discursiva”. Al referirse a algo y nombrarlo, eso que se nombra o está en la naturaleza o es una construcción. Depende de cómo se responde se ubicara del lado de lo contingente o del lado de lo necesario, en el primer caso se podría negar todo (seria anti metafísico) volviéndose un relativismo como la filosofía norteamericana encabezada por Hillary Putnam y Richard Rorty, y en el segundo caso se hablaría de “esencia” ya del lado del empirismo.
Ahora si en lugar de esa X se coloca la identidad como construcción social, la identidad (la respuesta imaginaria al yo soy) quedaría como modo de nombrarse por los nombres del otro, los cuales serían construidos entonces. Pero si no hay determinación se produce el desplazamiento al relativismo cultural, saliendo así del psicoanálisis, según Gómez. Se apelaría a determinado ser según un contexto y en otro contexto se desplegaría otra narrativa del yo, siendo éste una narración que se modifica de acuerdo al contexto, ya que no hay nada necesario en él. Seria relativismo y/o nominalismo y no psicoanálisis. Pero en el lado de lo necesario se caería en lo metafísico, acentuándose la esencia de algo, el “ser psicópata” ejemplificó Gómez. Así se llegaría fácilmente a la idea de algo genético, lo cual también se aleja de la praxis del psicoanálisis así como lo hacen las narratologías del yo del lado de la contingencia.
Este debate contingente-necesario es para Hacking insoluble, algo con lo que acordó Christian Gómez. Sin embargo el autor del texto desliza una posible conciliación que seria que algo que es descubierto puede formar parte de la naturaleza pero podría no haberse descubierto y la ciencia tomaría otro camino, también valido. O sea que el descubrimiento es una contingencia también. Para Bruno Latour sería que la ciencia está determinada por la política o la cultura, para los cientistas sociales hubo alguna razón que llevo al estudio de algo específico permitiendo descubrimientos, el hecho social hace avanzar a la ciencia.
Ahora desde el “yo soy” ¿cómo puede ser que una narración contingente pueda tener efectos en la vida cotidiana de alguien?. El sujeto sufre las consecuencias del nombre que porta, hasta físicamente, determinó C. Gómez. Hacking sostiene que sería posible desenmascarar lo necesario para volverlo contingente, para producir transformaciones.
Para este autor la construcción no recae sobre un objeto sino sobre una idea, pero no en el sentido platónico sino en referencia a la clase, entonces la idea crea un conjunto y desde allí se lo puede relacionar a la identidad. La construcción de un sintagma crea una clase con la cual interactúa la persona y al hacerlo produce un efecto bucle que transforma el nombre de esa clase. Hacking lo ejemplifica con la esquizofrenia de Bleuler, quien primeramente no considerada a la alucinación como un criterio para la clasificación del cuadro clínico pero los pacientes al darse cuenta de esta cuestión comenzaron a alucinar, transformándose así en elemento decisivo para construir la clase “esquizofrenia”. Dicha interacción con el nombre que da la clase no sucede si lo que se clasifica es algo no humano.
Hacking, leyó C. Gómez, dice que al no definirse entre lo contingente y lo necesario este efecto bucle se mantendría. Eso interesa al psicoanálisis, especificó Gómez, porque entonces se podría decir que la vida cotidiana está hecha con los nombres del otro, construidos políticamente y no socialmente, porque el efecto bucle se podría aplicar a la construcción social, algo que no hace Hacking. Dicha aplicación sería un círculo vicioso: la construcción social de la construcción social, lo cual es una paradoja, construido y constructor a la vez. De ser cierto el sintagma “construcción social de…” este se aplicaría a todo menos a lo social, a lo cual no podría explicar. Ahí Gómez dedujo su hipótesis de lectura: ¿desde dónde se producen efectos de construcción o efectos de discurso? Entonces el que dice "construcción social de” habla desde un lugar, universidad norteamericana en Hacking contraponiéndose a las ciencias duras.
Finalmente la clase se cerró con la afirmación de Christian Gómez, de que tiene que haber algo necesario no contingente. Por más que un sujeto quiera cambiar completamente su narración del yo, no lo va a lograr. Habría algo fijo, algo necesario pero no la necesariedad de las ciencias ni tampoco caer, desde el otro lado, en un nominalismo extremo. Habría una relación entre el nombre del otro y algo más íntimo: el que se aliena al yo soy es el sujeto del inconsciente, plus del efecto bucle. Algo que no considera Ian Hacking concluyó.

La continuidad del curso se orientara hacia aclarar la afirmación de que la identidad no es la identificación. La cual permite el pasaje de lo imaginario a lo simbólico o de la semántica compartida a lo inconsciente como saber no sabido.




Comentario de la 3º Clase del Curso anual “Los nombres del otro no son del Otro, síntoma e identificación en la experiencia analítica”

Curso anual “Los nombres del otro no son del Otro, síntoma e identificación en la experiencia analítica”

Dictado por Christian Gómez

3º Clase

Comentario: Carlos Wall

El miércoles 22 de Junio se llevó a cabo la tercera clase del curso anual Los nombres del otro no son del Otro, síntoma e identificación en la experiencia analítica dictado por Christian Gómez. La cita fue en la sede de la Asociación de psicoanálisis de Misiones. Las referencias bibliográficas principales de la clase se hallan en Ian Hacking (¿La construcción social de qué?, 2001) y Alejandro Grimson (Los límites de la cultura, 2011)
Gómez toma elementos de la sociología y antropología para pensar el problema de la identidad, deteniéndose en constructos como: frontera cultural, territorio, construcción del hecho social y relativismo cultural, entre otros, que ayudan a pensar el doble eje entre identidad e identificación.

A modo de introducción para las conferencias en la ciudad de Oberá sobre el malestar en nuestra cultura, el disertante hace hincapié en que tal actividad brinda una oportunidad para mostrar que el psicoanálisis participa en el debate de lo social junto con otras disciplinas, por ejemplo las terapias contemporáneas. Sin embargo su eficacia se ubica en un contexto, y ese contexto es pensado como un malestar.
Lo que produce malestar es el estar atravesado por el lenguaje porque éste supone un corte en la cultura. La castración supone la falta en el sujeto por su posición sexuada, por la cuestión de la propia muerte, etc. Si toco estos puntos, toco el punto de malestar.
Lo multicultural e inter-étnico pueden ser significantes amos de una cultura y por eso las conferencias deben indagar esta hipótesis

Ahora bien, Gómez comienza diciendo que contrariamente de lo que la antropología considero en el siglo XX, Grimson dice que cultura históricamente fue un concepto vinculado al de identidad, uno hace entender al otro. Pero aclara que cultura e identidad deben separarse para entender fenómenos de lo contemporáneo. Sin embargo no define al término de forma acabada pero dice que ésta implica necesariamente fronteras y límites

Una crisis cultural sería, según Grimson, la suspensión del sentido común, de esta manera no habría imaginario sobre “quienes somos”, teniendo en cuenta que la respuesta a este interrogante es una respuesta común. Según la antropología solo puede haber crisis cultural cuando hay contacto entre culturas, de otra manera el fenómeno no es posible.
Por otra parte la política no delimita la cultura sino que se encarga de delimitar el territorio y genera así una frontera delimitada que indica una cultura determinada. La frontera política es el efecto de una política a nivel de una nación o de una región. Hoy se debe entender que la antropología hizo de esas fronteras políticas el concepto mismo de cultura; a esto se lo llama multiculturalismo desde el cual habrían tres posibilidades de entender la cultura: Objetivismo, Subjetivismo e Intersubjetividad (salida a los anteriores)
El objetivismo, en relación a la cultura, es una posición que ve al hecho social como una cosa natural (esencia) de lo cual se deduce una confluencia entre cultura, territorio e identidad. Desde esta posición lo real determina lo simbólico.
Contrariamente, el subjetivismo afirma que hay construcción social y por lo tanto no hay esencia. La cultura es una construcción social, no hay correspondencia entre real y simbólico sino que hay autonomía de lo simbólico. Según Gómez es posible ubicar allí a la noción del lenguaje como mero interjuego de significantes que Lacan trabaja en los años ´50. Se trata de que al haber una construcción vacía adviene una retórica (pragmatismo o relativismo cultural) que produce un efecto semántico. Territorio, cultura e identidad, desde la posición subjetiva, se separan. Cultura e identidad no van juntas porque la trama simbólica hoy se tiñe de ambos.
Grimson pregunta cómo salir del abuso del constructivismo, término del cual hoy se hace un uso social y una político. Responde que como todo puede ser una construcción social, cualquier realidad social puede ser introducida en esta retórica. El término se empieza utilizar para negar la otredad y afirmar lo propio aunque esto también puede ser una construcción sin esencia.

Este cuestionamiento de Grimson toca la cuestión analítica de cómo alguien pude pasar de la identidad a la identificación en una experiencia singular. No se puede ser objetivo, como lo pretende la etnografía, sino que en todo momento, el que habla, lo hace desde un lugar de identificación.

Dice que el culturalismo contemporáneo hoy se llama multiculturalidad y junta a este último con el neoliberalismo, práctica que, como lo marcó Gómez, eliminó históricamente algunos particularismos existentes en determinados territorios.
Sin embargo el engaño está en que caídos estos fenómenos particulares, el neoliberalismo rescata del olvido zonas excluidas que estaban silenciadas, ejemplo de esto son la reivindicación de los pueblos originarios pero que a pesar de reconocer la diversidad, el neoliberalismo no aplica a ésta ningún derecho.
El término cultura es también una operación política pero es sobre todo la manera en que el lenguaje opera en un contexto determinado.
La autonomía de lo simbólico se termina cuando toca lo real. Es decir que lo simbólico, cuando se realiza, toma existencia. Entonces la identidad puede ser un elemento que pase a realizarse en la propia vida de un sujeto. Una vez que el símbolo se realizó, ahora esto construye una identidad.
Toda construcción es ontológicamente subjetiva pero una vez que esto se produce, toma existencia, es epistemológicamente objetiva. A esto llama intersubjetividad.
Ian Hacking dice que cuando la realidad es humana la construcción interactúa con aquello que crea, por ejemplo en las clasificaciones que realizan las ciencias sociales está presente la interacción con aquello que la ciencia clasifica.



4º Clase del Seminario Anual "Actualidad de la clínica diferencial"


ASOCIACIÓN DE PSICOANÁLISIS DE MISIONES
Ciclo 2010


Seminario anual:

Actualidad de la clínica diferencial



3º Clase : Psicosis

Las llamadas psicosis ordinarias:
-Modos actuales del desencadenamiento-
-El Otro: enganches, desenganches y re-enganches-

Docentes: Claudia Fernandez - Julieta Ríos




Miércoles 17 de Agosto - 20,30 Hs




Bibliografía (*)

Sigmund Freud:
Las neuropsicosis de defensa (1894)
Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa (1896)
Lo Inconciente (1915)
Neurosis y psicosis (1923)
La pérdida de la realidad en la neurosis y la psicosis (1924)
Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (dementia paranoides) decrito autobiográficamente 1910-1911

Jacques Lacan:
Seminario III, Las Psicosis (11955-56)
De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis (1957-58). Escritos 2
Respuesta al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud. Escritos 1
Una psicosis lacaniana. Presentación de caso

J-A Miller:
Los inclasificables de la clínica psicoanalítica. ICBA
Enseñanzas de la presentación de enfermos. Matemas I
Mostración en Premonté. Matema I



(*) Disponible en la biblioteca de la Asociación de Psicoanálisis de Misiones.
Consultar: (03752) 15 827189.



Reseña del Seminario "Psicoanálisis y Estructuralismo" dictado por Marcelo Ale





Asociación de Psicoanálisis de Misiones



Seminario: Psicoanálisis y Estructuralismo

Por Marcelo Ale




RESEÑA

Los días 1 y 2 de julio se llevó a cabo en la ciudad de Posadas, más precisamente en el Museo de Bellas Artes: Juan Yaparí, el seminario Psicoanálisis y estructuralismo dictado por Marcelo Ale, psicoanalista miembro de la Asociación de Psicoanálisis de La Plata. La actividad fue organizada por la Asociación de Psicoanálisis de Misiones.

Seguidamente a la presentación de su último libro, Pasión y encanto en la experiencia analítica, Marcelo Ale dictó el seminario: Psicoanálisis y Estructuralismo. Organizó el mismo en dos clases: la primera llevó por titulo Lacan y la lingüística y la segunda Actualidad de Levi-Strauss.
Recordando que cada autor es hijo de una época, planteó la cuestión de por qué Lacan apela al estructuralismo. Responde que el famoso “retorno a Freud” de 1953, hace coincidir episteme y política, es decir que fue un modo de Lacan de introducir en el circuito nuevamente al psicoanálisis, para ello dialoga con el estructuralismo, discurso importante en su época. De este modo el sintagma del primer retorno a Freud, “el inconsciente estructurado como un lenguaje” muestra las referencias de Lacan – el estructuralismo y la lingüística -.
El estructuralismo es una referencia para el psicoanálisis. Es precisamente porque las referencias son: estructuralismo y lingüística, que se plantea: el inconciente está estructurado como un lenguaje.

Puntuando lo planteado por Jean Claude Milner en su libro El periplo estructural, destaca que ubica dentro del estructuralismo a: Saussure, Benbeniste, Jakobson, Rolan Barthes, Lacan. Milner excluye, sin aducir razones, a Levi Strauss.

Lacan apela a algunos lingüistas: de Saussure, - en su “Curso de lingüística general” - a los capítulos La Naturaleza del signo linguistico – y – La Lengua: su definición, toma el signo y los dos ejes del lenguaje: el de la lengua el del habla.
En el eje de la lengua, Saussure plantea una recepción pasiva de la misma por parte del sujeto; mientras que en el eje del habla, la define como un acto individual de la voluntad y de la inteligencia.
De Pierce, en “La ciencia de la semiótica” toma de la clasificación del signo en ícono, símbolo e índice-, la combinación del símbolo y el índice como referencia para la idea de shifter que retoma –Jakobson –como un conmutador, término que en una oración señala la posición del hablante, son los índices de los enunciados. Para desarrollar la noción de shifter tomó el artículo “Los conmutadores, las categorías verbales y el verbo ruso” en el “Ensayo de lingüística general”
Además, de Jakobson tomó la referencia a la función poética que tiene que ver con el aspecto creador del lenguaje, extraída del artículo “Lingüística y poética” también en el libro “Ensayos de lingüística general”-
De Benbeniste, los deixticos, en “Problemas de lingüística general” introducen la enunciación, la idea de Lacan de que cuando alguien habla un deseo se pone en juego allí.
De Austin y Searle, quienes si bien no son estructuralistas – aclara Ale – son referencias importantes. Del primer autor cita “Como hacer cosas con palabras” y del segundo autor “Actos de habla” y “La construcción de la realidad social”, se desprende de estos lo siguiente: la palabra es un acto, el concepto de preformativo implica que el lenguaje construye una realidad social, es decir que la palabra crea realidades, es necesario que algo se nombre para crearlo.

Ale, muestra también cómo estos autores no teorizan de manera separada sino que hay conceptos que se montan unos sobre otros. Por ejemplo Jakobson sobre Saussure. Mientras este último plantea los ejes del lenguaje: lengua y habla, Jakobson le agrega a la lengua la selección por similitud o contigüidad, y en el eje del habla, la combinación. Es decir que la función poética de Jakobson depende de cómo se seleccionan y combinan las palabras. Es decir – en Saussure –cómo se pone en juego el habla en el marco de la lengua.

Se refiere también a O. Masotta, en su artículo “Aclaraciones en torno a Jacques Lacan” en “Ensayos Lacanianos” -, Masotta plantea una referencia a la función poética de Jakobson, compara el chiste con la poesía, dirá que un chiste se construye con las mismas leyes que con un poema, un chiste es un poema.
Menciona que para Masotta el significante de Saussure no es el de Lacan, en este último el significante queda más ligado a un enigma. Lacan habla de una estructura de significantes y el juego con el significante es lo que permite producir efectos, por ejemplo: el chiste.
Freud se refiere a una metáfora fisiológica, la noción de significante de Lacan, queda en Freud del lado de la huella mnémica – resto de palabra oía, puro significante sin sentido.

Marcelo Ale, menciona el texto del filósofo italiano Paulo Caruso, “Conversaciones con Levi – Strauss, Michael Faucoult, Jacques Lacan” donde ante una pregunta a Lacan por el aspecto que lo diferenciaría de Freud, este menciona que Freud
había inventado la nueva lingüística antes de que ésta apareciera, el esquema del peine de Freud, seria un buen ejemplo de aquello – representaciones que se combinan por condensación y desplazamiento. La diferencia es que Lacan conoce la lingüística, mientras que Freud no la conocía.
Entonces, recuerda Ale, que el psicoanálisis no es ni lingüística ni antropología aplicada, mas bien se trata de entender que una doctrina necesita pasar por otras para construir su propio campo de conceptos.

La segunda parte del seminario: Actualidad de Levi Strauss.
Tras retomar algunos aspectos trabajados el día anterior, recuerda que Lacan en “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”, conecta el símbolo índice de Pierce con el shifter de Jakobson. Ale menciona que lo interesante es el momento conceptual en el que Lacan se refiere a estos autores, precisamente cuando está introduciendo la cuestión de la enunciación, ¿Quién habló ahí?, para poner en juego qué posición tiene en relación a lo que dice. Por ese motivo interesa a los analistas la cuestión de la enunciación (Benbeniste), en tanto se puede deducir allí qué relación alguien tiene con su deseo.
Entonces, según la referencia que Lacan toma, será el concepto que va a producir. Cuando la referencia es el signo de Saussure, donde destaca que un significante remite a otro significante, apoya su teoría de la interpretación como la que produce una nueva significación. Cuando la referencia, en Lacan, es al shifter o deíxtico, la interpretación se relaciona con qué deseo se pone en juego, a partir de deducirlo de la enunciación.


Esquematiza lo siguiente:




En Lacan esto esquematiza el pasaje de la idea de un discurso como proveniente del yo al discurso del sujeto del inconsciente. Con su referencia a la lingüística, Lacan muestra que detrás del yo hay un sujeto del inconsciente. Vía por la cual – según M. Ale – discute con los postfreudianos, que enfatizan la lectura del yo en Freud.

Marcelo Ale, en relación a otra referencia, M. Zafiropoulos, Lacan – Levi Strauss, o el retorno a Freud tomo dos sintagmas lacanianos, la eficacia simbólica y el nombre del padre.
La eficacia simbólica se puede leer en “Antropología Estructural” de L. Strauss, en el capítulo que lleva ese nombre: eficacia simbólica. Mientras que lo que sería la herencia de lo que posteriormente en Lacan será el significante del nombre del padre, está en un Prefacio que L. Strauss escribe al libro de M. Mauss “Sociologia y Antropología”.
Vía la eficacia simbólica – Levi Strauss – Lacan muestra que el imaginario se organiza por lo simbólico, corresponde a sus conceptualizaciones sobre el estadio del espejo, para lo cual se puede consultar el Escrito que lleva ese nombre y el Seminario 1 de Lacan. Mientras que cuando plantea el significante del nombre de padre, se plantea el problema de aquello que liga significante con significado.

Marcelo Ale señala que, para Zafiropoulos, en su lectura de L. Strauss es un significante en estado puro o un símbolo en estado cero lo que cumple la función de ligar significante y significado. Pero – L. Strauss - en su Prefacio al libro de Mauss habla de significado flotante, señala Ale. Mientras que para Lacan sí es un significante el que abrocha e introduce la posibilidad de significación.

Para finalizar, se refirió a un artículo de Enrique Acuña: “Un niño (guaraní) ha muerto”, publicado en la revista Conceptual N° 10, y a su Curso anual que dictó Acuña en la Asociación de psicoanálisis de La Plata en el Año 2009 titulado “De la insistencia a la existencia”; en donde intenta introducir la diferencia de la idea de estructura para Lacan y para el estructuralismo. Plantea entonces, siguiendo a Acuña, que para el estructuralismo la estructura está determinada, mientras que para el psicoanálisis está agujereada y que Lacan se inscribe en el estructuralismo vía una exclusión interna, es decir se refiere al estructuralismo pero no sin hacer una torsión, en tanto un dato fundamental: no sabemos de que manera esos elementos – significantes- se combinan en la estructura, que esa combinatoria no está determinada sino que depende de la contingencia, del azar. Recuerda a su vez, un Escrito de Lacan, “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo”, donde Lacan se diferencia de L. Strauss, a partir de plantear que si L. Strauss quiso reconocer en el “mana” el efecto de un símbolo en estado cero, para el psicoanálisis se trata más bien, del significante de la falta del símbolo cero. Lo que engancha significante de significado es una fala, no un significante distinto – como creía L. Strauss -

El seminario abrió nuevos interrogantes y vías posibles de investigación, por ejemplo el problema de los diagnósticos. Las clases – clasificaciones – y el caso como lo que resiste a la clasificación.

Dependerá de lo que en cada quien resuene hacer de este encuentro una consecuencia.


Reseña: Lorena Danieluk